No intentes desafiarme, aquí me quedo
con los silencios cargados de silencios
y la firme decisión de interponerme.
No es posible detener lo que sucede,
porque sucede, sí, aunque te duela,
y aunque te duela, está allí para mirarlo.
Ni los muros inconscientes (y los otros)
frenan la voluntad
o la cercenan.
Y en todo caso
si aceptas la batalla
estaré allí
con mi paciencia.
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