En otro orden de cosas
Un blog que tiende a cero
miércoles 8 de febrero de 2012
Cuadros
Tu vida
como una exposición de cuadros:
colores brillantes, chillones
de tu época fauve o pop,
pasteles y acuarelas
en los tiempos en los que
las cosas parecen haberse aplacado,
retablos para los días santos,
madonnas exuberantes
para los excesos,
Pollock cuando no tienes idea
qué es lo que quieres
o todo es impredecible,
Hopper para los viajes
y las caras de los tipos
con quien te cruzas en calles extrañas,
Malevich, Mondrian, Klee, Miró,
cuando estás mal de día
y bien en la noche
o viceversa
o cuando necesitas clonazepam,
Christo cuanto te aislas y te envuelves
y te escondes,
Boticelli en los días en que
vuelves a creer que el amor es posible,
Diego Rivera contra la injusticia
y, a su lado, Frida para los delirios
de la fiebre,
Fader, Ferrari, Berni, Butler,
los días de sentir que
la conexión con la tierra
es más directa,
y siempre impresionista
y a la vez barroco,
lirios junto a crucifixiones.
martes 10 de enero de 2012
La memoria y la fotografía
Estás.
Tu bicicleta se mueve por las calles de Santiago
impulsada por aquello que te quema adentro,
que es una flama, un fuego que hace que
pedalees cada vez con más fuerza;
te detienes al pié del cerro, que se ve alto,
se ve desconocido, es nueva su cara
aunque la hayas visto otras veces
pero esas veces no viste ese cerro
sino otros, que ya no existen
o existen en la memoria
o la memoria no existe
no hace falta que exista
no es necesario que exista
la memoria debería estar formada
de los recuerdos que no queremos romper
como rompemos las fotografías que no queremos volver a mirar;
las fotografías y la memoria
vienen en soportes frágiles
pero son persistentes;
estás al pié del cerro
un cerro que conoces, o eso crees,
pero que es nuevo, o eso crees,
y es distinto, o eso crees,
y das la primera patada
el primer impulso
hacia la purificación
que es volver a diseñar tu vida
volver a ordenar las piezas
y mueves los cambios, el cerro es alto
las laderas son empinadas
fuerzas los músculos de tus piernas
como fuerzas los del corazón
y como fuerzas la cabeza cuando das cada patada;
te separas un tanto del asiento
para acelerar la subida
para conseguir el mayor potencial de las piernas
y en ese afán
recuerdas
todas las veces que subiste
y todas las que seguramente tendrás que subir
a ese cerro
que cada vez será nuevo
irreconocible
o apenas una vaga imagen difusa
de lo que creías conocer
de memoria
pero no.
No hay fotografías que guarden
como era ese cerro
antes de ayer.
miércoles 14 de diciembre de 2011
confieso
Y si de confesar se trata, confieso que quiero a los que quiero, ando por la vida formulando preguntas y buscando las respuestas, no imagino la vida sin la música, sin los libros, sin el café de la mañana, prefiero mil veces reírme que contribuir a la tragedia, añoro los tiempos que se fueron, los de ahora y lo que viene por delante, puedo ser feliz mirando un sol en un mar en una tarde, y confieso que hay lugares en el mundo que son mi casa y personas en el mundo que son mi mundo.
lunes 12 de diciembre de 2011
nadie, nada, nunca, siempre
es casi como las tardes de los días feriados
que reptan lánguidas hacia el final
y se deshacen, o se derriten
perdiendo toda consistencia,
material que no sirve ni para construir
el relato
de la historia de la vida de nadie;
con un sol o una nube que son
la síntesis de la soledad en estado puro,
compañeras de la nada, insustanciales,
la metáfora del desasosigo y del vacío
que puede haber en un día cualquiera
de ese feriado que deja todo y a todos
en un estado vegetativo
sin otros reflejos que los de respirar
como un acto mecánico
la honda tristeza del tiempo suspendido
y sostenido apenas por un deseo escuálido,
las ganas de ser nada, nadie, nunca, siempre,
el punto en el que convergen todas las preguntas
que tienen respuesta pero que no queremos responder,
algo así como una estación de tren
en medio del campo, a las tres de la tarde
cualquier verano,
con un pasajero o, a lo sumo, dos
que maceran la espera en el sopor
de la tarde y del viaje,
de los viajes como la acción
de dislocar la realidad y volverla como la tarde
es decir
la representación de la inanidad,
de eso que es opuesto y ajeno a todo
martes 8 de noviembre de 2011
I know what is still missing
to wrap my story:
a thousand skies in the very minute of dawn
the chill of the first day of any autumn
fingers around the table, waiting
a sheet of paper being filled by words,
those words that I´ve always felt are there
the music of a silent moan
and you, in any kind of state you want to be
miércoles 2 de noviembre de 2011
el aire incierto
La sal sobre los restos de comida
indican que una vez más no has terminado
de encontrar la medida de las cosas
el aire incierto que te invade
me da la pauta de tareas a medio hacer
que quedarán a medias sin remedio
no hay ninguna prisa
ninguna
aunque silben las balas de la urgencia
pretendo entender que las excusas
son una serie matemática
de lo que está inscrito en adn
y que tienen la misma naturaleza
el mismo tiempo
que hojas y embriones y fatigas
voy a desdoblar este discurso inútil
en pequeñas porciones que puedan digerirse
con algo de facilidad
no hay ninguna posibilidad de ganar algo
porque nunca se gana lo que no se desea
lunes 17 de octubre de 2011
Jazmines
Hoy me acuerdo de vos como creo que quisieras,
con hojas de jazmines envolviendo los jazmines
con poca cosa, es mejor ser frugal y no ostentoso,
con paciencia, que es la clave de lo que vendrá,
con el silencio que comenzó hace un año atrás.
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